sábado, 13 de marzo de 2010

LAS DIFERENCIAS.

El uso o no de herraduras es la diferencia visualmente objetiva entre el barehoof y el herraje tradicional. Sin embargo las diferencias van mucho más allá que un simple efecto visual.

Trataremos de explicar resumidamente algunas diferencias sobre las cuales se sustenta el barehoof, lo haremos sin un orden de importancia ya que todas ellas actúan al final en conjunto y son de una u otra manera interdependientes.

Primero esta la denominada carga periférica, la herradura por su diseño y mecanismo de colocación , transmite la mayor carga o peso del caballo a la pared de casco, no existiendo una evidencia histológica ( celular ) que demuestre que la unión de la tercera falange con la pared del casco fuera responsable de cumplir la función de sostén del peso de éste. En el barehoof bien realizado la función de soporte del peso se concentra en la suela y ranilla siendo la pared del casco un actor secundario en un proporción no mayor a un 10 o 15 %. (Cabe resaltar que también se puede encontrar carga periférica en un caballo desherrado que no tienen un manejo adecuado de sus cascos de acuerdo a la técnica barehoof.) Esto es una diferencia que tiene un efecto radical al momento de decidir desherrar un caballo ya que en la mayoría de los caballos consecuencia de la técnica de despalme y del herraje per se , éstas estructuras: suela y ranilla se encuentran atrofiadas, subdesarrolladas o mecánicamente adelgazadas por el operador , lo cual puede ser una de las causas que le impidan al caballo desplazarse normalmente sin herraduras al inicio del proceso de desherraje o que le generen dolor.

Consecuencia también de lo anterior la pared del casco se adelgaza y la unión con la tercera falange por decirlo de alguna manera no es buena por lo que se va generando en el tiempo un espacio que es rellenado por un tejido corneo de menor calidad que da origen a la cuña laminar y esta por ende a una línea blanca engrosada lo cual explica porque se resquebraja y se separa con mucha facilidad el borde de la pared durante las primeras semanas del periodo de transición. Esto permite también la acumulación de detritus, piedrecillas o la entrada de hongos. Si esto se mantiene en el tiempo los ángulos normales del casco se van alterando, la ubicación de la tercela falange dentro de él también se modifica , ya sea rotando o introduciéndose crónicamente dentro del casco con las alteraciones subsecuentes a ello, como veremos mas adelante .

Ya que la técnica barehoof toma, como modelo solo de referencia no una imitación perfecta al casco del caballo salvaje , se busca también un acortamiento de los talones , una disminución la longitud de la pinza para que el caballo se beneficie de lo que se denomina un casco de pinza corta ya que ello le permite un desplazamiento mas armónico al acortar el punto de quiebre o salida, aliviando de esta manera la sobrecarga de tensión en los tendones flexores. Este efecto también es el que se pretende lograr con el uso de herraduras tipo natural balance, las cuales se basan en el mismo principio.

Otra gran diferencia radica en la forma de recortar los cascos, es muy cierto que los herradores manejan muy bien la técnica de despalme para herrajes , pero al realizar la técnica barehoof, éste despalme difiere sustancialmente ya que es mucho menos invasivo en cascos relativamente sanos ya que suela y ranilla prácticamente no se tocan, y el borde periférico de la pared se termina de forma redondeada ( Rolling) , lo que evita el contacto excesivo con el suelo y la consecuente carga periférica.

De esta forma se pretende dar forma a un casco funcional para cada caballo, o lo que se denomina un buen casco. De esta manera lo que se pretende es que caballo pueda realizar al desplazarse un primer impacto de talón , al tener una ranilla bien desarrollada, con un cojinete digital ( Estructura de tejido fibroso bajo la ranilla) maduro lo que le permite así absorber la mayor parte de la energía de impacto al contactar el suelo, mediante un mecanismo mecánico hidráulico evitando que ésta se transmita o disipe a través de ligamentos , articulaciones y tendones y así evitar las lesiones prematuras de estas estructuras.

Como podemos apreciar son muchas las ventajas que se pueden lograr a través del barehoof, si bien es cierto muchas de ellas pueden ser cuestionadas e inclinar la balanza hacia el herraje tradicional, los resultados de los últimos estudios demuestran irrefutablemente por ahora, que dichos beneficios son ciertos, lograrlos o no depende más de los actores involucrados; jinetes, dueños, veterinarios, y herradores, que de la técnica en sí. Nadie tiene las respuestas a todas las interrogantes y eso hace que nuestra curva de aprendizaje sea totalmente ascendente afortunadamente en la dirección correcta, y no me refiero a si herrar o no , sino a entender y comprender cada vez mas en forma cierta la fisiología y mecánica del casco equino , lo cual nos abrirá las puertas a un mundo, donde los tratamientos sean mas preventivos que curativos y más rehabilitadores que paliativos. En las siguientes secciones iremos desglosando todas estas aseveraciones conjuntamente con su correlación práctica.

A continuación se muestra un caballo de alta competencia al que se le han realizado durante cuatro años diversos herrajes correctivos y plantillas supervisados e indicados por diferentes veterinarios asociados también a frecuentes infiltraciones articulares y de tendones. Antes de retirarlo de la competencia se decide intentar un tratamiento barehoof, que le permite regresar a la competencia desherrado tras cinco meses de tratamiento sin haber recibido ninguna nueva infiltración con solo restablecer un buen casco funcional .
Miembro anterior derecho.

1

1. Tratamiento: Herraje con plantillas y multiples infiltraciones.

2

2.Recién desherrado.

3

3. Tratamiento Barefoot (5 meses). De regreso en competencia, sin infiltraciones.

Miembro anterior izquierdo.

1

1. Tratamiento: Herraje con plantillas y multiples infiltraciones.

2

2. Recién desherrado.

3

3. Tratamiento Barefoot (5 meses). De regreso a la competencia, sin infiltraciones.


CENTRO DE REHABILITACION DEL CASCO EQUINO.
















viernes, 26 de febrero de 2010

TRADICIÓN Y CIENCIA NO DEBEN SER ANTAGONISTAS.

La tradición no debiera ser un obstáculo para el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías. Sin embargo no es menos cierto que en muchas situaciones la tradición ha sido el pilar fundamental para lograr los resultados, un ejemplo clásico es la evolución de las razas caballares , de no haber sido por el esfuerzo de algunos en conservar arraigadas tradiciones por siglos no podríamos tal vez hoy, disfrutar de las distintas razas de caballos y sus únicas cualidades.

Todo lo anterior esta muy bien en lo que a evolución y crianza caballar se refiere , tanto en Chile como España la tradición de criar caballos morfofuncionales supera los 500 años de historia. Sin embargo quedarnos solo en la tradición y costumbres, puede marginarnos de la posibilidad de beneficiarnos de lo que el conocimiento llevado mas allá de la tradición nos puede entregar.

Un área muy cuestionada en estos días se refiere al herraje tradicional . El herrar caballos es un arte desarrollado también a través de los siglos junto con el caballo, sin embargo mas que una ciencia siempre a ha evolucionado como un arte donde la ciencia a hecho su aportes en forma muy tardía no obstante que estas contribuciones hayan sido muy significativas.

Por otro lado hoy existe la tendencia cada vez mas creciente también de optar por un manejo distinto del casco de los caballos órgano fundamental en todas las actividades y vida de éstos; esta se sustenta en no utilizar herraduras de ningún tipo, pero eso sí, realizar un despalme diferente que al igual que el herraje debe ser realizado por una persona calificada . Esto permitiría al caballo realizar el 100% de su actividades, ya sean, deportivas, recreativas, y laborales sin depender de utilización de herraduras como también la posibilidad de realizar tratamientos de diversas podopatologías , sin la necesidad de estar herrado.

¿ Cómo puede ser esto posible? , si hemos visto por siglos que el herraje es parte fundamental, inherente, necesario, y prácticamente imprescindible en el desempeño del caballo.

A luz de los conocimientos actuales , entendemos y sabemos con bastante certeza y fundamentos científicos que el caballo puede en realidad desarrollar todas sus actividades sin herraduras sin sufrir daño. No es de extrañar que en todas las especialidades relacionadas con el cuidado del caballo esto sola aseveración genere esceptisismo , una gran cantidad de interrogantes ,muchas dudas y hasta absoluto rechazo.

Mas se acentúan estas diferencias cuando nos enfrentamos a la necesidad de tratar alguna de las podopatologías de tanta frecuencia en nuestros días , tanto es así que éstas han llegado a ser la segunda causa de muerte o invalidez de un caballo.

Todos los textos, y metodologías de enseñanza actuales de Médicos Veterinarios y Herradores Profesionales no contemplan la posibilidad del caballo des-herrado como una alternativa real de desempeño o terapéutica. Por el contrario todos los métodos terapéuticos (salvo escasas excepciones) están basados en distintas técnicas de herrajes correctivos

Es difícil cuestionar mas de 1500 años de historia del herraje tradicional , sin embargo estamos a las puertas de un conocimiento que podría tal vez cambiar el curso de las actividades y procedimientos ecuestres. Ello no significa de ninguna manera erradicar o condenar lo ya realizado, no sería correcto ni respetable para todos lo que han aportado al desarrollo o son practicantes de este Arte. Por el contrario debemos aprovechar todo este cúmulo de conocimiento para encontrar nuevas vías de desarrollo y consenso , o tal vez solo poder contar con una herramienta más para poder tratar las podopatologías, ya que nadie puede sentirse dueño de la última palabra.

Podríamos decir entonces que tal vez ha llegado el momento de preguntarnos en conciencia :

¿ Y si fuera cierto que los caballos pueden obtener grandes beneficios al estar descalzos?.

No valdría la pena tratar de entender esta nueva filosofía, que abarca mas allá del hecho de usar o no usar herraduras, ya que mira al caballo como un todo en su manejo de una forma mas natural.

La evidencia clínica y científica lo justifican mas aún si nos remitimos a aquel refrán que cita , “sin pie no hay caballo”. De aquí entonces la importancia relevante que esto alcanza en el criador ya es en las primeras semanas y meses de vida cuando se cimientan las bases de lo que será el futuro buen o mal casco, entender a cabalidad este detalle puede significar la diferencia entre un caballo promedio o un ganador.

Herrar o no herrar, seguirá siendo un dilema por mucho tiempo, pero de lo que no hay duda es de los beneficios que el caballo obtiene al estar desherrado. Decidir por una u otra alternativa dependerá del interés en informarse por parte de los criadores con personas capacitadas en el tema.

Solo por enumerar algunos de los beneficios podemos citar:

- Mejor calidad del movimiento, ya que un casco ligero y naturalmente formado les permite moverse con mayor libertad, rapidez y gracia sobre cualquier superficie ya sea esta suave o abrasiva.

- Mayor seguridad en el andar, ya que los cascos sin herraje recuperan la sensibilidad por lo que pueden sentir mejor el piso donde se desplazan.

- Mayor resistencia, ya que los nuevos cascos formados sin herraduras son mas resistentes, de mejor calidad, y mejor alineados lo cual tiene influencia directa al disminuir las lesiones tan frecuentes en los caballos de alta competencia deportiva.

- Mayor resistencia y recuperación física ya que los cascos desherrados pueden realmente cumplir con su función de bombas auxiliares disminuyendo la carga hemodinámica del corazón al suministrar la circulación sanguínea a todo el cuerpo.

No todos los caballos pueden ser desherrados y continuar con sus actividades normales, pero si se les permite pasar por un periodo de transición que debe determinar quien lo trate y que será variable para cada caballo la mayoría puede llegar a disfrutar de los beneficios del desherraje.

En el caso de los potrillos, si son manejados adecuadamente desde su nacimiento tal periodo no debiera existir, y al llegar a la edad de trabajo no debiera ser necesario herrarlos . Se que son observaciones poco creíbles en primera instancia , pero si se toman el tiempo de informarse adecuadamente verán, que la realidad actual es que la cantidad de caballos tratados adecuadamente que gozan de los beneficios de estar desherrados es cada vez mayor en muchos países del mundo y cada día más también en España.

Decidir herrar o no herrar es una decisión que debe ser tomada de común acuerdo entre criador, herrador y veterinario adecuadamente informados y preparados para ver esta nueva forma de manejar los cascos de los caballos, si es así el éxito coronará el esfuerzo realizado , sino , la tradición una vez más habrá superado a la ciencia y la herradura seguirá siendo para bien o para mal la eterna compañera de nuestros caballos.
CENTRO DE REHABILITACIÓN DEL CASCO EQUINO.

martes, 2 de febrero de 2010

CONCLUYENDO LA HISTORIA.

Nadie discute hoy día una frase acuñada y aceptada en todo el mundo ecuestre “ El herraje es un mal necesario”. Esta frase considero que encierra un conformismo que no se justifica con el avance de las ciencias y la tecnología actual. Por ello es que hay quienes siguen en la búsqueda de una alternativa o solución que erradique este antiguo paradigma.

Como la mayoría de las creaciones del ser humano el herraje no cabe duda que fue consecuencia de una necesidad imperiosa de solucionar algún problema asociado a los cascos, lamentablemente a diferencia muchos otros avances en la historia del hombre como ya hemos visto no existe un registro claro y evidente de cuando y por qué se crea la herradura. Si sabemos por lo estudios pertinentes que la herradura esta ausente en todos los escritos sobre el caballo antes de la Edad Media y aparece ya con evidencia sustentable en el periodo de las cruzadas.

En mi opinión la ausencia de registros escritos se debería a que la invención de la herradura esta asociada a la labor de los herreros de la época medieval quienes eran artesanos, artistas forjadores del hierro pero sin mayor educación ni conocimientos de : anatomía equina, biomecánica, patología o histología tisular, no es raro pensar entonces que la escritura no haya sido un elemento común entre ellos para registrar su desarrollo.



Todos los tratamientos usados por los doctores/herreros de caballos de la época medieval no evidencian ningún fundamento científico y solo inflingían miseria a los caballos como se evidencia en numerosos escritos de la época.

Las practicas descritas en los libros antiguos sobre herrajes parecen salidas de un mundo de terror y debieron haber causado muchas mutilaciones e infecciones secundarias a los caballo. Evidencia de esto se encuentra en libros de historia del herraje donde se encuentran citas como ¨……en 1356, el Alcalde de Londres, se vió obligado a reunir a los herreros de la ciudad para crear los “Marshalls de la ciudad de Londres” debido a las numerosas agresiones, lesiones y mutilaciones ocasionados a los caballos por los supuestos herreros de la ciudad y sus alrededores…… ¨, mas posterior encontramos en Abril de 1796 que el comité de oficiales de la caballería inglesa emitió el siguiente reporte: “ .....El consejo habiendo tomado en cuenta la enorme y constante pérdida de caballos de la caballería debido a la total ignorancia de aquellos que tienen el cuidado médico de ellos, como así mismo, la incompetencia de ese departamento al limitar la posibilidad de procurar personas mejor preparadas en el conocimiento del herraje sugiere que el Colegio Veterinario debe realizar un gran esfuerzo para mejorar esta parte esencial del servicio....... No es de extrañar entonces que estas prácticas hayan ido desprestigiando la práctica del herraje a una y otra vez a lo largo del tiempo.

Otro tema polémico son los primeros registros sobre la forma de un buen casco y la angulación de los mismos. Esto se remonta a Simon de Atenas (430AC) y Xenofonte (380AC). Ambos insisten en que no debe existir contacto entre la ranilla (estructura central y posterior del casco) y el suelo. Xenofonte dice “ .... cuando se compra un caballo... lo primero que se debe observar son sus cascos.... Los talones altos, mantienen lo que es llamada ranilla lejos del suelo, en cambio los caballos de casco corto caminan con la parte dura y blanda del casco al mismo tiempo.......”.
No existen cambios frente este argumento por los próximos 2000 años ya que hasta mediados del siglo XVIII todos los autores reconocidos recomiendan un ángulo alto.

En 1664 Solleysel “ ......... advierte enfáticamente que los talones de los pies delanteros no se deben recortar y se deben mantener fuertes...” (Smith 1776,v.1 p.335). Bridges, (1752 ) también dice “ .....un caballo con talones bajos , solo sirve para el arado. Sin embargo a pesar de todo, puede haber sido el primero en hacer una importante observación en que tal vez, los cascos eran demasiado verticales: “Aquellos pies donde el casco es muy alto, los talones fuertes y la ranilla pequeña , no toleraran bien las travesías sobre caminos rocosos y serán mejores para las praderas”.


Luego sucede algo interesante. Lafosse (1754) rompe con más de 2000 años de tradición y experiencias al recomendar todo lo contrario: Un ángulo bajo, herraduras en formas de media luna y presión en la ranilla. Lafosse decía al recomendar su método que “de esta forma se obligaría al caballo a presionar la ranilla, que es el punto de apoyo del tendón flexor”. Estaba equivocado tanto en la teoría como en la práctica. Bracy Clark a pesar de haber leído los estudios de Xenophonte y muchos otros textos históricos que promovían un ángulo alto y sin presión en la ranilla, y a pesar de no tolerar a Coleman , preconizó el contacto de la ranilla con el suelo y por lo tanto un ángulo bajo.



White (1802) es el primero en establecer que el ángulo del casco debería tener un numero específico o grado. En su libro muestra un casco sobrepuesto en un medidor de ángulos con una inclinación exacta de 45 grados, destacando que éste es el ángulo correcto. De aquí en adelante muchos autores, repitieron el mismo error: Goodwin (1820), Hodgson (1849), Herbert ( 1859) and Fitzwygram (1861), cada uno especificaba 45 grados como el ángulo correcto. Es importante hacer notar que ninguno de estos autores era herrero o herrador por lo que es poco probable que alguno haya herrado un caballo alguna vez.
Solo para concluir quedaría claro entonces que por mas de 1800 años de registro del herraje se recomendó un ángulo alto sin presión en la ranilla. Posteriormente por casi dos siglos se recomendó un ángulo bajo con presión en la ranilla.
En los últimos treinta años como resultado de una mayor investigación se inclinó la balanza nuevamente hacia un ángulo alto sin presión en la ranilla, para finalmente en los veinte años más recientes volver a considerar un ángulo bajo con presión en la ranilla pero estas vez sustentado en una mayor evidencia científica junto con un acabado y detallado manejo de las estructuras del casco. Demás esta mencionar que en la actualidad existen diferentes técnicas de herraje, diferentes formas de balance e innumerables técnicas de tratamientos con herrajes correctivos.
No sería correcto culpar de todos los problemas podales del caballo a la Herradura, ya que son muchas las variables involucradas en el correcto funcionameinto de éste, pero por cierta coincidencia cuando esta aparece, también se comienzan a describir problemas que antes no había, algunos diran que antes no se investigaron, o tal vez no quedaron registros, en realidad no es lo importante ya que esta sección no pretende criticar ni juzgar el herraje tradicional bien realizado.
Sin embargo si pudieramos representar la historia del herraje en un reloj de 24 Hrs. solamente la última media hora representaría el periodo de investigación y avance real en este tema. Por lo tanto estamos recien comenzando a entender lo que dimos por cierto durante siglos.
CENTRO DE REHABILITACION DEL CASCO EQUINO.

lunes, 14 de septiembre de 2009




Rompiendo con la Tradición:
“Una perspectiva ética y profesional del estado del arte de herrar y no herraren los tiempos modernos”.



Nelson Pinto

Una cita de Jenofonte, escrita hace más de veinte y tres siglos atrás,reza: “…. El mismo cuidado que se le da a la alimentación y ejercicio del caballo para lograr que su cuerpo crezca fuerte, deberíamos también dedicarlo a mantener sus pies en perfectas condiciones….”
Dos mil trescientos años después aún no logramos amalgamar completamente esta cita para poder hacerla realidad. A menudo infringimos los principios básicos de la alimentación del caballo, alteramos su hábitat, y más aún descuidamos o maltratamos los cuatro pilares insustituibles de éste, sus cascos.
Ninguno de estos principios actúa por separado, en la actualidad, si hay algo que podemos afirmar con certeza es que Dieta, Hábitat y Cascos forman un triada indisoluble, ya que los tres interactúan en forma absolutamente interdependientes.
En los tres tenemos injerencia y responsabilidad directa, porque los dueños de caballos en la actualidad nos hemos transformados queramos o no, en los albaceas de la salud, desarrollo y futuro integral de nuestros caballos. Les hemos exigido las más increíbles tareas y actividades y en todas ellas han respondido con nobleza, abnegación y lealtad absoluta, cualidades que suponemos solo atribuibles a los seres humanos, sin embargo bien ganadas las tienen nuestros amigos equinos.
Para quienes no consideramos a los caballos como seres desechables, que sólo nos son útiles cuando pueden soportar los rigores de una disciplina, no necesariamente por ser mas apto sino por ser naturalmente más fuertes, tenemos una deuda pendiente, darles una calidad de vida acorde con los desinteresados beneficios que nos regalan.
Escuchar y depender de la opinión de veterinarios, herradores y entrenadores, para saber que es bueno y saludable para nuestros caballos demuestra el respeto que se merecen estos profesionales, pero es crítico que al menos como dueños sepamos reconocer cuando un caballo y sus cascos están normales, mal tratados o deformes.
Como albaceas debemos ser capaces de conversar, detallada e inteligentemente, con estos profesionales sobre los conocimientos básicos naturales que involucran la forma y función del casco equino. No debe malinterpretarse, ya que es una cruda realidad, que no todos los veterinarios, herradores , entrenadores , jinetes y profesionales asociados saben en realidad como debiera ser un casco normal y sano,y menos aún no todos entienden su función.
Recalco fehacientemente una vez más que esto no debe mal interpretarse como una generalidad, pero es una innegable y cruda realidad en cualquier parte del mundo donde existan caballos. Además encontramoscomo una constante frecuente que las técnicas terapéuticas siguen estando basadas en conocimientos ytradiciones ancestrales o en la cultura popular.
Hoy podemos cuestionar algunos conceptos sin la necesidad de ofender o infravalorar el trabajo de ningún profesional. Ya que nadie es dueño de la verdad absoluta;podemos hacerlo a la luz del conocimiento adquirido en las dos últimas décadas que, si bien es cierto muestra que aún estamos en una curva muy ascendente, nos permite vislumbrar que las cosas no necesariamente son como las hemos aceptado durante siglos.

¿ Estamos hoy día en condiciones de poder afirmar o cuestionar?:

- Que la herradura es una protección como también puede llegar a ser un accesorio dañino para el caballo.
- Que un caballo puede ser capaz de desarrollar sus actividades , recreativas, laborales o deportivas descalzo.
- Que la evolución y domesticación lo ha confinado a una vida que debe ser regulada y definida totalmente por el ser humano.
- Que ha perdido la capacidad de adaptación a los terrenos fuera de su box.
- Que debe ser herrado siempre por su propio bien y salud.
- Que todos los procedimientos terapéuticos u ortopédicos están basados en el uso de herraduras específicas.
- Que existe la posibilidad de tratar caballos con podopatologías severas sin el uso de herraduras.
Intentaré dar respuesta en un sentido u otro a estas afirmaciones.

Cuando un caballo pierde una herradura en una competencia generalmente no puede terminarla, si se lasquitamos voluntariamente, no lo podemos montar y a los pocos días comenzaráun deterioro progresivo de los bordes de la pared y profundización de la línea blanca.
Todo esto parece indicar que volver a herrarlo sería lo correcto. Pero si nos permitimos y nos tomamos el tiempo de analizar esta situación desde otro punto de vista y a la luz de los conocimientos actuales podríamos proponer que :
El casco del caballo esta perfectamente diseñado con sus diversas estructuras, internas y externas, para manejar sin problemas la mayoría, sino todas, las fuerzas de impacto recibidas del terreno. Cuando lo herramosy fijamos una herradura a la pared del casco modificamos completamente este perfecto diseño y la responsabilidad de absorción del impacto es traspasada a las articulaciones, cartílagos, ligamentos y músculos ubicados más arriba en el miembro del caballo y en el resto de su cuerpo. Todas estas estructuras nunca evolucionaron para manejar estas fuerzas, pero las hemos forzado a asumir este rol para él que nunca fueron diseñadas. De más está recalcar algo absolutamente demostrado, que esta conexión de la herradura a la pared progresivamente disminuye su espesor, resistencia y contrae los talones , esto se ha documentado extensamente desde los tiempos del Dr. Bracy Clark ( Cirujano Veterinario Británico) , quien muy preocupado por los resultados de sus estudios sobre el caballo desherrado llegó a diseñar una herradura expandible en 1820 .

También documentó ampliamente las variaciones anatómicas que se producían entre los caballos herrados y los no herrados. Entre sus estudios realizó el seguimiento de una yegua que estuvo desherrada hasta los seis años (Figura izquierda); a la derecha se observa el mismo casco un año después de estar herrada.

Muchos años después estudios realizados por Dr. R.M.Bowker DVM , abren una puerta muy interesante al demostrar que este fenómeno tiene la potencialidad de ser revertido con un adecuado tratamiento. Impresiones registradas con yeso muestran un casco (Fig. Izquierda) al retirarse la herradura y el mismo casco seis semanas después de estar desherrado. Podemos apreciar como disminuye la distancia entre el ápice de la ranilla y la pinza, la superficie plantar del pie aumenta 4-6mm, el ángulo de las barras aumenta (menos verticalidad), la ranilla aumenta significativamente de tamaño. Con un adecuado manejo este proceso, observado en apenas seis semanas, puede lograr en un lapso de seis a doce meses conseguir devolver el casco a su forma normal, de acuerdo a cada caballo y según su propias características, trabajo y entorno.



El impacto juega un importante rol en el desarrollo natural del casco que muchas veces es mal interpretado. El casco natural tiene la capacidad de absorción de impacto adecuada al terreno de su medio ambiente y puede adaptarse a los cambios de éste. Todas estas propiedades son atrofiadas cuando lo herramos, esto es algo que debemos saber y tener en cuenta, si deseamos retirar las herraduras.
Al disminuir o modificar el impacto con materiales artificiales, por debajo del nivel requerido para el desarrollo normal de éste, lo que logramos es un casco de tejido deficiente y estructuras atróficas, que impiden el desarrollo de cartílagos y articulaciones saludables así como de huesos resistentes.
El caballo es forzado a desarrollar progresivamente cascos más y más débiles, la suela, la pared del casco, la ranilla, el cojinete digital, la tercera falange, el hueso navicular, son afectados en la medida que se reduce la circulación sanguínea en estas zonas. La suela responde a veces con un crecimiento que podríamos llamar de tipo “displásico”: un crecimiento anormal que puede ser grueso en corto tiempo, pero nunca es tan resistente y duradera como la suela que se forma cuando permitimos al casco un desarrollo normal acorde al terreno y cuidados.










1: 1ra. Falange 2: 2da Falange 3: 3ra Falange 4: Navicular7: Pared del Casco 8: Ranilla 9: Cojinete Digital
Rojo: Tendón Flexor Superficial Amarillo: Tendón Flexor Profundo Naranja: Tendón extensor

Muchos profesionales malinterpretan este “falso” desarrollo, como un efecto reparativo, cuando en realidad son los primeros signos del deterioro posterior del casco.
Muchos herradores y profesionales del área que estamos acostumbrados a trabajar con cascos deformes y deteriorados, tendemos a acostumbrarnos a ver sin sorpresa día a día cascos mal conformados, ya sea herrados o descalzos por un mal manejo. Ello no debe apartarnos del camino central que es la prevención de todas estas patologías, informando a propietarios y criadores, ya que muchos problemas pueden prevenirse al trabajar con los caballos desde su nacimiento, o formando a los dueños para que puedan elegir una forma de tratar su caballos acorde con su realidad y entorno.












Mal herrado y desherrado mal tratado.

Desherrado con patología crónica.













Secuelas podopatológicas.

El uso inadecuado de herraduras ortopédicas, plantillas, botas, materiales siliconados, no son una solución al problema sino que suelen perpetuarlo en el tiempo, obligando al caballo a depender de estos elementos para todas sus actividades, incluso de por vida. Todos estos elementos pueden llegar a ser muy útiles si son adecuadamente indicados, por lo que deben ser utilizados por profesionales idóneos como medio de transición hacia un estado de salud mejor y no como una forma de vida dependiente. Lo que pareciera ser una rápida solución a un problema muchas veces sólo produce un mayor daño no evidenciable en el momento, pero si de forma progresiva, hasta llegar a una etapa irreversible encubierta por alguno de estos medios, afectando no solo el aparato locomotor sino también acortando el promedio de vida de los caballos.
Muchos de estos medios y técnicas son indicadas para proteger la suela o la ranilla (zona posterior del casco) ya que esta zona es una de las más importantes para la salud del casco, es equivalente a una especie de “corazón o centro neurálgico de éste” por tanto tal razonamiento parecería lógico. Sin embargo esta región no fue diseñada para ser cubierta o protegida del contacto con el terreno, por el contrario su rol es fundamental en el desplazamiento normal del caballo. Esto se ha demostrado y teorizado extensamente en tres áreas muy interesantes.
- Primero esta la teoría de fluidohemodinámico, que propone que la sangre que fluye a través de una red de pequeños capilares en la zona posterior del casco juega un importante papel en la absorción del impacto del casco.(Bowker . 2003)













Por ello es importante el buen desarrollo de la ranilla desde temprana edad, ya que permitirá un mejor desplazamiento y una mejor absorción del impacto, si se permite que éste se produzca en primer lugar sobre esta estructura diseñada para ello y no en la pinza como consecuencia de una anomalía del casco o como consecuencia de un mal herrado.

- En segundo lugar tenemos el descubrimiento de células propioceptoras en la región del cojinete digital (ranilla); estas células son las encargadas de transmitir información al sistema nervioso central del caballo que le permite “sentir o percibir” su desplazamiento sobre el terreno.(Bowker 2003)
Estas células no solo transmiten información fundamental sobre el terreno, también generan mediadores químicos indispensables para la regulación sanguínea (denominados sustancia P). En caballos estudiados y diagnosticados con síndrome navicular, los receptores de la sustancia P no se encuentran , han sido destruidos, como consecuencia se ha perdido la regulación del flujo sanguíneo y por lo tanto hay menos vasos sanguíneos. La disminución del flujo sanguíneo lleva a una remodelación ósea y a una disminución de la capacidad regeneradora que no mejorará mientras no se recupere la perfusión sanguínea.

- En tercer lugar debemos comprender las diferencias entre un buen casco y un mal casco .(Bowker 2003)
Muchos estudios sobre cascos no hacen la diferencia entre cascos enfermos y sanos. Estudios realizados en cadáveres de caballos menores de cinco años demuestran que la parte posterior del casco se ve semejante, pero después de los cinco años los caballos comienzan a diferenciarse en dos grupos que son fácilmente identificables. Los caballos de casco sano que desarrollan un cojinete digital densamente fibrocartilaginoso mientras que los caballos con cascos defectuosos o herrados no desarrollan este tejido de igual manera observándose en la región del cojinete digital remanentes de tejido conectivo graso característico de los potrillos jóvenes .
Queda claro entonces que los caballos no nacen con este denso tejido fibroso. Por tanto se genera o transforma a través del estímulo durante el crecimiento de ahí la importancia del cuidado, ejercicio y estímulo de esta zona durante los primeros años de vida. Una vez que el fibrocartílago se ha desarrollado, permanece y parece ser estímulo dependiente. Además del desarrollo de este tejido se hace evidente el mayor grosor de los cartílagos colaterales (tres a cuatro veces mas gruesos),una microvasculatura extensa y bien desarrollada y una ranilla amplia de mayor tamaño y tejido fibroso densamente condensado. De aquí también la importancia para quienes deseen herrar de no hacerlo antes de los seis años ya que, irremediablemente, interferirán en este proceso con las consecuencias ya conocidas .
En el desplazamiento de un casco bien desarrollado se puede observar que el primer impacto en el suelo es con la parte mas posterior de éste (talones), lo cual activa los propioceptores y estimula la circulación sanguínea permitiendo la absorción del impacto. Un primer impacto con las pinzas (tercio anterior) es signo de alteraciones en la conformación del casco o una compensación por insuficiente desarrollo del sector posterior, que se manifiesta por dolor o sensibilidad y que irremediablemente irá asociada a lesiones de músculos, tendones , articulaciones o síndrome navicular.
Como encargados del cuidado de los cascos no deberíamos acostumbrarnos a decir “que malos cascos tiene este caballo” sino más bien “como o que hacemos para que desarrollar un buen casco”. Un mal casco no es necesariamente una condición genética o un mal adquirido como se aduce con mucha frecuencia, es el resultado de la incapacidad del caballo para adaptarse a la cargas descompensadas, los estímulos negativos o un ambiente inadecuado.
Afortunadamente, en la mayoría de los casos, esta situación puede ser revertida con un adecuado diagnóstico y tratamiento sin herraduras. Esto se sustenta en la teoría que las células que dan origen al tejido fibrocartilaginoso continúan ahí y podrían ser reactivadas con la adecuada estimulación. Si bien es cierto aún no hay estudios que lo hayan confirmado feacientemente, pero la abrumante evidencia clínica acumulada hasta ahora no hace mas que sustentarla fehacientemente.
El concepto de carga periférica tal vez sea una de los grandes cambios que ocurre cuando el borde distal de la pared del casco soporta la mayor parte del peso del caballo. La carga periférica aparece en los cascos herrados ya que la herradura la transmite directamente a la pared. Una herradura tradicional podría denominarse como un dispositivo de carga periférica. La carga periférica también se puede observar en los caballos desherrados si el recorte de éstos no es correcto y permite traspasar la carga a la periferia. Generalmente se ve cuando se recortan excesivamente estructuras como la ranilla, las barras y la suela. El crecimiento excesivo de la pared también va a crear mayor carga periférica. Cada vez que la ranilla no tiene contacto con el suelo tenemos carga periférica. Para complicar un poco mas las cosas, la carga periférica es completamente dependiente de la superficie del terreno. Una superficie mas dura aumenta la carga periférica así como un terreno blando la disminuye.
La importancia de la carga periférica es que genera una situación negativa para el casco, ya que al no estar diseñado para funcionar de esta forma se interfiere con el adecuado crecimiento de la pared, dificultando la circulación sanguínea dentro de él. Esto tiene relación con la velocidad de circulación de la sangre y el nivel de perfusión tisular (perfusión: irrigación sanguínea a nivel tisular que permite el intercambio de nutrientes y oxígeno). Mientras más rápido circula la sangre menor es el nivel de perfusión tisular. Por lo tanto superficies más duras y mayor carga periférica aumentan la velocidad sanguínea por encima de los niveles adecuados para una correcta perfusión sanguínea. Por el contrario terrenos suaves, arena, gravilla fina, disminuyen la velocidad y aumentan la perfusión tisular.

La Capacidad de Respuesta del Casco.

El casco del caballo cambia constantemente día a día a lo largo de la vida de éste. Es un órgano, extremadamente dinámico y “fluido” no una estructura rígida como se acostumbra a mal interpretar. Los cascos de diferentes caballos no son iguales debido al diferente ambiente, raza, dieta, ejercicio, recorte y estimulación activa del pie. Pero incluso dentro del mismo caballo sus cuatro cascos son diferentes el uno del otro, esto es debido a la diferente conformación de cada miembro lo que origina una estimulación y reparto de cargas distinta para cada casco. Por tanto tratar de establecer una regla de oro para la forma de los cascos es imposible. Tratar de copiar exactamente el modelo del casco salvaje tampoco puede ser una regla definitiva. Lo que si podemos hacer es establecer ciertos parámetros basados en este casco salvaje, que nos permitan con cierto rango de seguridad definir un modelo de casco ideal para cada caballo en particular.
La capacidad de adaptación del casco es extraordinaria, y es solo cuando traspasamos esta capacidad cuando se evidencian los síntomas de cojeras o claudicación.

La necesidad de Movimiento.

Nunca terminaremos de recalcar la importancia del movimiento para el buen desarrollo del casco. La evidencia científica se sustenta en estudios del Dr. R. Bowker que demuestran que aumentar la perfusión sanguínea tisular, con un ejercicio adecuado, es la única forma que los caballos puedan desarrollar el tejido fibrocartilaginoso en la zona posterior del casco, por lo tanto un caballo joven herrado y limitado de movimientos esta destinado a desarrollar un mal casco como ya lo he descrito.
Las primeras semanas de vida son fundamentales para el buen desarrollo del casco las cuatro terceras falanges son iguales en un potrillo recién nacido, se diferencian rápidamente en la medida que el casco es estimulado con el ejercicio y una superficie lo suficientemente abrasiva para eliminar la capa protectora de nacimiento y generar la diferenciación entre pies y manos. Por tanto la crianza en espacios reducidos o sobreprotegidos tendrán un efecto negativo en el desarrollo del potrillo, generando a la larga un mal casco con la perdida progresiva de la función de la ranilla, el cojinete digital y aumentando la carga periférica que induce contracción de los talones, acampanamientos, y crecimiento excesivo de la pinza, obteniendo como consecuencia malos aplomos del potrillo, modificación del desplazamiento transformándose en un círculo vicioso a lo largo de la vida de éste. Si a esto agregamos un prematuro y mal herraje las consecuencias son peores, si por el contrario preparamos nuestro potrillo para que desarrolle todo el potencial de los tejidos del casco, al llegar el momento de desarrollar las actividades deportivas o laborales para los que se he entrenado no debiera ser necesario un herraje. A continuación se obseva un potrillo de seis meses criado en “libertad” absoluta según su dueño que muestra desbalance de aplomos, falta de contacto de la ranilla con el terreno, contracción y alargamiento de talones asociado a sobrecrecimiento de la pinza y pared del casco. Son los primeros indicios de alteraciones que de no corregirse a temprana edad perduraran en el tiempo y generarán las condiciones o susceptibilidad para la aparición de diversas podopatologías años después, (sobre todo en caballos deportivos) pero que tuvieron su inicio a temprana edad.























Un mes después
Se estima que los caballos en estado natural (salvaje) se desplazan entre 20 a 30 Kms. diarios ya sea por alimentación, sobrevivencia, reproducción, juegos etc. Bowker ha logrado determinar y medir los patrones de movimientos de grupo de caballos viviendo en espacios reducidos de 1 a 1,5 hectáreas; determinando que los caballos más sanos realizaban entre 4.000 y 6.000 pasos en un periodo de 24 Hrs. que equivale a recorrer una distancia de 5 a 8 Kms. aproximadamente, lo que contrasta notoriamente con un caballo estabulado el cual realiza en promedio 800 pasos por día.
Esto demuestra la importancia que tiene el movimiento en la calidad de vida de caballo y el desarrollo normal de sus cascos.

Nelson Pinto

sábado, 5 de septiembre de 2009

“Si de Herrar se trata, Errar también es Humano. III Parte”



Tercera Parte: La alternativa

Nelson Pinto


En las primeras partes he querido dar en forma muy resumida una visión de las diferentes etapas evolutivas del herraje tradicional, si bien es cierto pudieran parecer una crítica a la técnica, no lo son, representan mas bien una visión desde un punto de vista externo al del profesional sin apasionamiento mas que aquel que busca respuestas a interrogantes pendientes con el solo afán de entender de mejor manera, el porque de lo que hacemos.





Al leer los comentarios realizados a los artículos anteriores, he querido rescatar algunos como : “ …que el herraje es enseñado hasta nuestros días como un mal necesario….”, o “¿Quién creen que se cargará con las culpas ante un diagnóstico erróneo de un veterinario generalista y con escasa o nula formación especializada, que son la mayoría, si el caballo queda cojo cuando un propietario no limpia nunca los cascos y apenas el box o ese caballo palmitieso y estevado?, o “….repartamos los errores en su justa medida y trabajemos con todos los implicados en procurar un pié sano para su mejor formación y conocimiento…”. Me parecen extraordinarias muestras de que no estoy tan equivocado al pensar que este es un tema no resuelto y que involucra tanto a criadores, dueños , jinetes, veterinarios, herradores , entrenadores y/o domadores

Todo esto viene a reforzar mi posición de que nos falta mucho por aprender y que es responsabilidad de todos progresar en este tema.

Si siempre se han estado buscando alternatives al herraje tradicional, debe ser porque nunca se han logrado los resultados óptimos deseados. Entonces, ¿ qué otras opciones tenemos?

Herraduras de materiales plásticos (Blandas), las cuales se colocan con clavos convencionales y/o pegadas al casco con adhesivos específicos.



Herraduras de poliuretano.

Sistemas de botas de los cuales hay varios con excelentes resultados, la ventaja de la bota es que permite la movilidad del casco sin perder su función a la vez que lo protege y se puede colocar y sacar a voluntad. Hay botas para distintas disciplinas deportivas con diferentes diseños , hoy ademas, se pueden confeccionar a la medida de acuerdo a nuestro propio diseño. Creo que en un futuro cercano veremos cada vez mas frecuente su uso, ya que además, son excelentes para algunos tratamientos de podopatologías o durante los procesos de transición al sacar las herraduras en caballos con cascos demasiado dañados. No trataré en detalle estas dos técnicas ya que no son el obejetivo principal de este artículo y seran desarrolladas en extenso en un futuro.


Botas EasyCare

Una real evolución de las herraduras metálicas que podemos considerar como una tercera alternativa es la herradura desarrollada recientemente por Gene Ovniceck GPF-RMF , la cual introduce por primera vez modificaciones en su diseño que permiten aplicar los conceptos biomecánicos de los caballos desherrados a caballos herrados.
Herradura Metálica para balance Natural (Gene Ovnicek )


La cuarta opción que nos queda es no colocar nada, o sea dejar el casco desnudo, para muchos la primera reacción es de sorpresa, asombro o desacuerdo por las limitaciones o daños que sufrirá el caballo. Esto no debe asombrarnos ya que la herradura ha sido considerada casi como una parte mas de la anatomía del caballo , no hay nada mas simbólico e iconográfico que una herradura respecto de los caballos. Es tanto así, que en un “Atlas de Anatomía del Caballo, Libro Guía para Estudiantes de Veterinaria” de Budras (1994) en la ilustración correpondiente al casco este aparece con una herradura puesta, casi como si el caballo naciera así y se debiera estudiar herrado.

Primero hay que dejar claro que no es ningún descubrimiento nuevo que el caballo pueda andar “descalzo” o desherrado. Así vino al mundo y evolucionó miles de años caminando sobre todo tipo de terrenos y superficies, sin herraduras, desarrolló un órgano altamente sofisticado y funcional llamado casco con una serie de estructuras que la dan mas de una funcionalidad que la de ser solo medio de transporte y cuyo diseño es una vez mas una obra de arte de la naturaleza. Si buscamos reforzar este concepto bastaría con revisar la historia:

Los antiguos Hititas usaban caballos para tirar sus carros de Guerra los cuales eran entrenados y usados desherrados, tenían un periodo de entrenamiento de seis meses en los cuales recorrían mas de 7000 Kms. En sus campañas bélicas podían recorrer entre 75 y 200 Kms diarios. Todo esto sin ningun tipo de protección en sus cascos.

El General Daumas quien estudió a los beduinos de Arabia, escribe: “..un buen caballo en el desierto debe cubrir por 5 o 6 días consecutivos 110 a 172 Kms, descansa dos días y comienza de nuevo….. Por otro lado no es raro ver caballos recorrer 220 a 260 Kms en 24 Hrs….”. Todo esto sin ningun tipo de protección en sus cascos.

F. Von Schwarz , escribe “…..en la época en que las incursiones Turcas se desarrollaban en su mayor esplendor, los participantes de éstas, podían llegar a recorrer en las áridas arenas del desierto con sus trofeos de guerra y prisioneros, distancias no menores a 1000 Kms en cinco días. Todo esto sin ningun tipo de protección en sus cascos.

Ninguna obra de arte romana muestra ni un solo caballo herrado, Markus Junkelmann, en su obra de tres volumenes “ Los Jinetes de Roma” examinó textos griegos y romanos y no encontro registros que mencionaran el herraje. Tampoco vió alguna necesidad para que los romanos herraran sus caballos. Él y su equipo, recrearon una Unidad de Caballería Romana y recorrieron terrenos y distancias similares, encontrando que 450Kms no eran distancias complicadas para sus caballos desherrados.

Marco Polo en uno de sus viajes a China cita : “ Afganistan tiene excelentes caballos, extraordinarios por su velocidad. No estan herrados, aunque son usados en terrenos montañosos y van a gran paso incluso cuando descienden, donde otros caballos no podrían o no querrían hacerlo.”

Todas las campañas de Alejandro el Grande fueron desarrolladas en caballos sin herrar. Bucéfalo el caballo de Alejandro falleció tras ser herido mortalmente en una batalla a la edad de 30 años. Esto deja en evidencia la longevidad que alcanzaban en plenitud de sus funciones y que las causas de muerte no eran principamente debidas a lesiones del aparato locomotor por no ser herrados, a diferencia de lo que vemos hoy donde si lo son. Xenofonte incluso escribe que la vida promedio de un caballo podía estar en el rango de 40 a 50 años. Contrasta mucho con la expectative de vida útil en la actualidad la cual en promedio no supera los 10 a 12 años. Tambien es destacable el echo de econtrar en los textos premedievales muchas referencias al cuidado de los cascos y como hacerlos mas resistentes, pero ninguna mención a algun tipo de protección como tampoco se mencionan ninguno de los problemas articulares , musculares, y de casco que enfrentamos hoy. Por otro lado en los escritos medievales, cuando los caballos ya eran herrados, estan llenos de descripciones de problemas de cascos y piernas y se postulan ademas posibles tratamientos para estas afecciones todas las cuales estaban practicamente ausentes en libros mas antiguos.

Si lleváramos esta información a nuestros días encontraríamos datos interesantes como “……de los 122 millones de equinos repartidos por el mundo, no mas del 10% estan clínicamente sanos, otro 10 % esta clínicamente y completamente inutilizables por cojeras. El 80% restante (97,6 Millones) tiene algún tipo de cojera….. y no pasarían un test de evaluación de salud…..” American Farriers Journal, Nov.2002,v.26 #6,p.5. ,

De acuerdo con Equine Barefoot Care , “….en Alemania, el 83% de los caballos nuevos en competencies son retirados por problemas en el sistema locomotor (cojeras) …”

Un estudio de seguros realizado en USA entre 1993 y 1995, mostró que la pérdida permanente de función, incluyendo muerte y eutanasia se debía a problemas de cojeras y del sistema locomotor alcanzando un 83%.

No podemos culpar de todos los problemas del caballo a la Herradura, pero por cierta coincidencia cuando esta aparece, también se comienzan a describir problemas que antes no había, algunos diran que antes no se investigaron, o tal vez no quedaron registros, en realidad no interesa porque si pudieramos representar la historia del herraje en un reloj de 24 Hrs. solamente la última media hora representaría el periodo de investigación y avance real en este tema. Por lo tanto estamos recien comenzando a entender lo que dimos por cierto durante siglos.

Durante siglos entendimos que la herradura era un medio de protección, por ende algo bueno, posteriormente paso a ser un mal necesario, y hoy se considera un elemento destructivo. ( “ Shoeing, a Necessary Evil ?” Hiltrud Strasser). El caballo no cambió , la herradura en su diseño y técnica muy poco entonces que sucedió para que hubiera un vuelco tan grande en la apreciación del herraje; sucede que ahora entendemos muchos fenomenos mecánico-biológicos que antes no se tomaron en cuenta. No esta demás recordar que la herradura fue diseñada por herreros medievales sin ninguno de los conocimientos modernos de ingeniería biomédica ni con la fisiología del casco equino en mente. De ahí entonces los innumerables efectos patológicos y biomecánicos que hoy apreciamos.

Voy a tratar de resumirlos a continuación deteniéndome solo en aquellos que personalmente considero de mayor relevancia.

¿Qué hace la herradura para que se considere un elemento tan negativo en el adecuado funcionamiento de un casco?:

Primero, esta la limitación de movimiento de éste, ya que ha pesar de parecer un estructura rígida el casco tiene un tremenda capacidad elástica y de deformación. Esto le da la posibilidad al caballo de absorber y disipar las fuerzas que recibe en cada impacto al caminar, protegiendo de esta manera las estructuras superiores como articulaciones , tendones y músculos. Por otro lado el casco funciona como una verdadera bomba ya que al expandirse y contraerse en cada paso empuja la sangre venosa de retorno.

Si analizamos estos dos conceptos podemos deducir y así ha sido ampliamente demostrado que : Un casco herrado pierde el 80 % de su capacidad de amortiguación de impacto por ende quienes deben absorber todas estas fuerzas son las estructuras superiores como articulaciones y tendones dando como resultados frecuentes artrítis , tendinítis, miálgias, sindrome navicualr, ring bone, etc. El daño sera mayor, cuanto mas joven sea herrado el caballo ya que aún estan en desarrollo las estructuras internas del casco, por lo tanto, si se desea herrar un caballo “nunca debiera hacerse antes de los cinco años”, al hacerlo antes tendremos como resultado un casco de tamaño inadecuado, con falta de desarrollo de los cartílagos colaterales y del cojinete digital al tener un casco contraido además veremos primeros signos no siempre acompañados de síntomas objetivables de laminítis. En 1983 , Luca Bein , de la Universidad de Zurich, comparó cascos herrados v/s no herrados demostrando que un casco con una herradura metálica normal pierde un 80% de su capacidad natural de absorción de impacto. Un casco sobre asfalto al paso, recibe tres veces mas fuerza de impacto que un casco sin herrar al trote sobre la misma superficie.

En 1984 , en la Facultad de Medicina Veterinaria de la U. de Zurich la caballería Suiza realizó un estudio sobre el efecto del Herraje. Los estudios demostraron que la fuerza que un casco herrado recibe en un superficie dura es 10 a 33 veces mayor que un casco sin herradura. Además la vibración de la herradura es aproximadamente 880Hz. Este nivel de vibración es suficiente para destruir tejidos vivos.

Si analizamos la pérdida de función como bomba para impulsar la sangre de retorno , esto va a provocar varias alteraciones como la pérdida de la capacidad recientemente demostrada de absorver impacto por medio de un efecto hidráulico al producirse el desplazamiento de la sangre por un complejo sistema capilar arteriovenoso dentro del casco. Por otro lado el efecto de bombeo de los cascos sanos sin herrar permite disminuir aproximadamente en un 50% la carga de trabajo del sistema cardiáco.

Esto se explica ya que los cascos sanos sin herrar compensan el pequeño tamaño del corazón del caballo, el cual se sabe corresponde al 0,5% en peso de la masa corporal. Esta relación porcentual del peso del corazón respecto de la masa corporal es la relación porcentual más pequeña de los mamiferos terrestres, por lo tanto la ayuda compensatoria que recibe de los cascos es de suma importancia para mantener una buena función cardiaca y de los sistemas metabólicos ya que en los caballos herrados esto puede generar un stress metabólico sistémico. Para tener una idea se estima que, un caballo mediano bombea a traves de sus cascos aproximadamente 4 litros de sangre cada 20 pasos. Demás esta recalcar que a diferencia de otros animales, las venas del caballo en sus extremidades no tienen válvulas para compensar el retorno por gravedad y si a esto tambien sumamos la ausencia de músculos alrededor de los vasos, no es dificil imaginar entonces, que el esfuerzo que realiza el corazón de un caballo herrado comparado con uno sin herraduras bajo el mismo esfuerzo es mucho mayor. Esto, se evidencia y se aprovecha hoy al lograr mejorar el rendimiento de los caballos en competencies de: carreras, enduro, cross country y rodeo, ganándose cada vez más terreno en todas las otras disciplinas, tanto es así, que en la actualidad no existe ninguna disciplina ecuestre donde no participen caballos sin herraduras.

Muestra de disciplinas ecuestres con caballos sin Herrar.


Rodeo Chileno

Cross Country, Caza de Zorro y Competencia de Carruajes


Enduro, Salto y Adiestramiento

Estas alteraciones que ocurren a nivel de la macrovasculatura, por el efecto denominado torniquete de la herradura, fue brillantemente demostrado en un video realizado en 1993 por el Dr. Chris Pollit Phd DVSc MSC del departamento del Ciencia y Medicina Animal de la Universidad de Queensland Brisbane, Australia. Comparó el flujo de sangre en cascos herrados y no herrados, los resultados mostraron en los cascos herrados una reducción dramática del flujo sanguíneo y alteraciones de la fisiología del casco. Fuera de los trastornos macrovasculares mencionados también se afecta la microvasculatura provocando pérdida de la sensibilidad al comprimir los vasos que irrigan las terminaciones nerviosas con lo que se afecta la propiocepción (capacidad sensorial postural y de ubicación) quedando el casco “como anestesiado” similar sensación en los humanos cuando se limita por presión temporal la irrigación de alguna extremidad y decimos que tenemos un “pie dormido”, la diferencia radica en que en el caballo esto es permanentemente mientras este herrado. Esto limita o retarda - por falta de sensación - muchas veces la aparición de signos o síntomas tempranos de diversas patologías por lo que el caballo se sigue utilizando, por ende, éste no percibe el progreso de la lesión hasta que es muy tarde o se encuentra muy avanzada para permitir un rehabilitación satisfactoria. Por otro lado este fenómeno puede explicar también el alivio transitorio de ciertas patologías como la enfermedad navicular cuando se utiliza herraje correctivo por el mismo efecto del bloque nervioso por disminución de la irrigación sanguínea.

No existe en mi opinión ni una sola ventaja o beneficio de la herradura que justifique su uso, hoy esta irrefutablemente demostrado el daño que puede ocasionar. Es más, no existe ninguna patología equina que no pueda empeorar por el uso de la herradura.

Entonces la solución sería sacar las herraduras, y ya esta , no es tan simple, en manos no preparadas el daño podría ser igual o peor que con herraduras y así también a quedado demostrado en la historia reciente lo que ha obligado a normar en cierta forma el manejo natural del casco y asegurar la formación de profesionales idóneos.

¿Cómo nace éste manejo natural del casco?. Surge como resultado de la necesidad de entender porque que los estudios realizados en el caballo doméstico discrepan de los resultados obtenidos en estudios similares realizados en caballos salvajes. Bracy Clark (Científico, Colegio de Veterinarios de Londres) encontró que toda herradura , no importa lo correctamente que sea colocada, inevitablemente fuerza al casco a contraerse. El también explica como los libros sobre anatomía equina muestran cascos contraídos y deformes como sanos y saludables ya que los autores han utilizado caballos domésticos como modelos de estudio de sus investigaciones, los cuales rara vez estarían sanos.

Por lo tanto fue necesario realizar estudios de caballos salvajes para poder entender realmente la fisiología del caballo. Quienes lideraron este movimiento fueron Gene Ovnicek , Jaime Jackson, Dr.Robert Bowker, Dr.Ric Redden, Dra.Hiltrud Strasser, Dr.James Rooney y Pete Ramey gracias a ellos y muchos mas como : Claire Vale, Gil Goodin, Gretchen Fathauer, KC La Pierre, Keith Seeley, Kim Cassidy, Linda Cowles, Lisa Huhn (Equinextion), Marjorie Smith, Martha Olivo (Metodo Estandar de Manejo del Casco de MO), Oregon School of Natural Hoof Care, Paige Poss, Tommy Lee Osha y Walt Friedrich hoy disponemos de una valiosa cantidad de información que esta cambiando para siempre la comprensión y entendimiento de la fisiología del caballo.

Jaime Jackson; un herrador profesional fue el pionero del manejo natural del casco en Estados Unidos. Desarrollo su sistema de Manejo del casco no diré despalme ya que considero que es una palabra que induce a error o no representa fielmente el concepto del recorte moderno del casco. Su método se basa en el resultado de sus propios estudios de caballos salvajes americanos durante los años 80. Ha escrito libros sobre el tema, mantiene un centro de formación e investigación y es fundador de la AANHCP ( Asociación de Practicantes del Manejo Natural del Casco).



Casco de una caballo salvaje.

Dra. Hiltrud Strasser , veterinaria alemana , desarrollo el Método Strasser después de mas de veinte años de estudiar e investigar los problemas podales de equinos domésticos. En 1993 crea el Instituto de Salud del Casco, y la Escuela Europea de Ortopedia del Casco en Tubingen, Alemania. Su método se caracteriza por ser mas agresivo que los otros métodos conocidos por lo que se le considera un sistema bastante controversial por ser además muy dogmático en sus fundamentos .

Gene Ovnicek , Master Herrador canadiense radicado en Estados Unidos, también estudio los caballos salvajes y con mas de 40 años de experiencia como herrador apoyado conjuntamente en las investigaciones del Dr. Robert Bowker (Connotado investigador del área. Director del Centro de Investigación del Casco, Escuela de Medicina Veterinaria, Universidad Estatal de Míchigan) desarrolló un método basado en el la biomecánica del casco del caballo salvaje pero manteniendo la herradura eso si, modificada para lograr el denominado Balance Natural. A diferencia de todos lo demás métodos es el único que mantiene el uso de la herradura. Todos los demás son desherrados.


Herradura Normal, Herradura Natural Balance Herradura normal el mismo casco con Natural Balance
Pete Ramey ;herrador profesional, discípulo de Jaime Jackson es quien en mi opinión a logrado unificar de mejor manera los conceptos fundamentales de los diversos métodos existentes constituyéndose en uno de los grandes exponentes del manejo del casco sin herraduras basado en el modelo del caballo salvaje de Jaime Jackson.

Analizar y describir los diferentes métodos no sería posible en este corto artículo, lo dejaremos para el análisis y descripción en otros venideros si existe el interés. Lo importante es lo que podemos concluir de éste.

Antes de finalizar quiero transmitir el pensamiento de varios profesionales; veterinarios, herradores y entrenadores top a nivel mundial quienes han expresado lo siguiente respecto del tema de no usar herraduras.

John Lyons, USA: conocido entrenador de caballos. “ Ud no necesita colocar herraduras porque va a montar un caballo, no usar herraduras es ideal para obtener un pie, fuerte , sano y saludable” . No ha herrado sus caballos en 12 años.

Clinton Anderson, Australia: renombrado entrenador de caballos. Ganador dos años consecutivos de “ The Road to the Horse”. “……Con el correcto recorte y manejo del casco, no existe razón para herrar…… Los cascos no cambian de la noche a la mañana, he encontrado que toma entre seis meses a un año para completar la transición a desherrado, pero cuando se logra, los cascos son fuertes, sanos y los suficientemente resistente para cabalgar sobre cualquier superficie……” . No hierra sus caballos desde hace ocho años.

Dr. I. C. Gross, Escuela Veterinaria Real de Stuttgart.Alemania “ ….si la pregunta es, ¿ si el herraje es la forma de mantener un casco sano?. La respuesta siempre será negativa”

Emil Carre, USA master herrador profesional, presidente de la Asociación Americana de Herradores. “….el casco fué diseñado para estar desherrado. Cualquier cosa que le agreguemos, como una herradura, que es clavada a él va interferir con el proceso natural de éste. Muchas herraduras tienen seis a ocho clavos, además de dos o tres pestañas, todas los cuales contrarestan la capacidad de contracción y expansión de él”.

K.C. La Pierre, USA herrador instructor; autor de “ The chosen Road. “….. en su estado natural el caballo no necesita de herraduras para sobrevivir…” “ .. se ha vuelto evidente que las ciencias tradicionales del herraje se han estancado al seguir un camino que solo puede conducir a seguir dependiendo de lo que es innatural…”

Steve Dick, USA , Asociación de Herradores. “ ….. un caballo que solo esta sano con herraduras , no es un caballo sano…..”. “ no existe ninguna patología equina que no sea agravada por el uso de la herradura ….”

Father & Sons Enterprises, LLC. Herradores Profesionales, USA, “….solo se, que lo que he visto y he aprendido después de mi entrenamiento tradicional, funciona mejor que el sistema antiguo. Es ciertamente una forma mas efectiva, mas sustentable y mas eficiente que la de colocar herraduras metálicas o plásticas en los cascos del caballo. Consecuentemente no puedo en conciencia volver a colocar una herradura en un caballo…..”

Paul Capman, USA, Herrador Demostrador-Instructor. “…. los caballos salvaje en promedio viven mas que los caballos domésticos, a diferencia de otros animales domésticos. ¿ Por qué se ha invertido esta relación? Ya que la expectativa promedio de vida útil de un caballo doméstico hoy no supera los doce años, siendo la principal causa de pérdida de función afecciones del sistema locomotor ….”

Prof. Dr. Tomas Teskey, DVM, USA: “……actualmente el gran daño comienza antes de que la herradura siquiera toque el casco, cuando éste, es preparado para recibirla . Las formas energéticamente naturales del casco no son respetadas cuando el herrador lo despalma, destruye su habilidad para desarrollar sus vitales funciones, posteriormente clavando un aro metálico rígido alrededor del borde inferior se asegura su continuo deterioro y deformación, como también, establece, las condiciones de enfermedad para todo el caballo.”… “ Todo caballo que usa herraduras sufre algún grado de separación de las láminas (laminitis)….”
“ ….. Jamás volveré a sugerir a alguno de mis clientes que considere herrar sus caballos con metal. Estoy completamente convencido de esto. Creo que herradores , veterinarios, entrenadores y personas relacionadas con el caballo en todas partes del mundo deben aprender la verdad y decirles a sus clientes , amigos y colegas que herrar los caballos los daña y les quita años de salud y función. Devolverles sus pies a los caballos los liberará y producirá cambios positivos en ellos y será una experiencia liberadora para ustedes también al comprender el poder que este conocimiento tiene….”

Material e información para continuar existe en gran cantidad, hoy día miles de caballos alrededor del mundo se benefician al no usar herraduras sin embargo en Latinoamérica por nuestras arraigadas costumbres y tradiciones estamos perdiendo una maravillosa oportunidad de mejorar la calidad de vida de nuestros caballos.

Solo para concluir quisiera dejar muy claro algunos conceptos y respondre frecuentes interrogantes que si bien no se han podido tratar en extenso por el espacio de este artículo, espero poder hacerlo mas adelante.

¿Puede mi caballo estar sin herraduras?. ¿Puede competir sin herraduras?. ¿ Puedo andar sobre cualquier superficie (blanda, dura, piedras) sin herraduras?. ¿Puede mi caballo de trabajos agrícolas trabajar sin herraduras?. ¿Puede mi caballo tirar un carruaje en la calle sin herraduras?. ¿Puede mi caballo estar en la alta competencia sin herraduras?..... ¿ Puede ganar competencias sin Herraduras? .

Afortunadamente la respuesta es totalmente afirmativa para todas la preguntas, si además, pudiéramos preguntarles a los caballos todos ellos sin excepción preferirían estar sin herraduras. Entonces la solución es tan simple como sacar la herraduras, no, no lo es y en esto quiero ser muy enfático, dependiendo de cada caballo, de la función, de la actividad que realiza, la superficie donde trabaja, la época del año, las condiciones ambientales, la dieta, las exigencias deportivas esto será un proceso que puede durar de 4 a 18 meses y que debe ser manejado por una persona idónea con experiencia y conocimiento cuanto más tiempo haya estado herrado o daño tenga el caballo. Si no acabará pensando que este método no funciona o terminará causando mayor o igual daño que con el herraje tradicional.

Todo aquel que parta pensando - como me sucede frecuentemente cada vez que lo explico a una nueva persona - lo que me voy a ahorrar en herrajes y en herrador - esta equivocado y esto no es para él por lo que es mejor que siga con su método tradicional.

Quien vea esto como una maravillosa herramienta para mantener por mucho tiempo caballos sanos, altamente competitivos y tener además el potencial de rehabilitar como he podido experimentarlo al tratar personalmente caballos muy dañados o con indicación de eutanasia por laminítis, síndrome navicular, ring bone, problemas articulares, tendinítis, problemas dorsales y musculares, deberá informarse y contactar profesionales herradores o veterinarios capaces de desarrollar este proceso en forma segura. Lamentablemente en Latinoamérica somos muy pocos pero espero que esto sirva para motivar a muchos profesionales o dueños de caballos a indicar o solicitar esta alternativa.

Herrado y Desherrado 4 meses después (Gtza.Eponatech)

El ahorro o beneficio económico como siempre lo digo se verá en el mediano plazo al tener una mayor cantidad de caballos mas sanos por mas tiempo y mas competitivos. La asociación de rodeo de Concepción es pionera en Chile en este método, habiendo finalizado la temporada 2007-2008 con excelentes resultados en todos los caballos que compitieron toda la temporada sin herraduras, terminando con sus cascos totalmente sanos, y recuperando los que partieron lesionados. Agradezco desde ya a todos los corraleros que confiaron y optaron por algo nuevo y que hoy disfrutan de los positivos resultados. En especial deseo agradecer a la Dra. Javiera Belart L. MedVet. por su incondicional apoyo y por ser la única profesional del área que confió y logró ver el potencial que esta alternativa representaba para el tratamiento y mantención de la salud integral del caballo, sin su real aporte la masificación de esta tecnica no hubiera sido posible.

Como ya lo he mencionado antes, no es mi función ni interés dar las directrices de lo que deba o no hacerse, pero considero mi obligación compartir con ustedes este conocimiento para que cada uno saque sus propias conclusiones y conveniencias, por mi parte, como partí diciendo al iniciar estos artículos:

… Si de Herrar se trata ... Errar es Humano.
… Si de Herrar se trata ….. estuve Errado demasiado tiempo.
…. Si de Herrar de trata ….. no hay razón para seguir Errado.
y, si de Herrar se trata ….. espero, jamás volver a Herrar.